Mostrando entradas con la etiqueta Carlos de Anjou. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos de Anjou. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de diciembre de 2011

Miguel VIII Paleólogo (1259-1282). In Memoriam.

Un 11 de diciembre del año de Nuestro Señor 1282, Miguel Comneno Ducas Ángel Paleólogo, Autócrata de los Romanos, y libertador de Constantinopla, falleció en la aldea de Pacomio, en Tracia, mientras preparaba una campaña contra la Tesalia rebelde.



Hijo de Andrónico Comneno Ducas Paleólogo, strategos del Imperio de Nicea y Gran Doméstico, así como gobernador de Tesalónica, pertenecía por línea paterna al noble linaje de los Paleólogos, cuyo origen se remonta a la ciudad italiana de Viterbo, como pronto explicaré.



Sin embargo, la sangre imperial corría por sus venas como herencia de su madre, Teodora Paleologina Comnena Angelina, hija del déspota Alejo Comneno Ducas Paleólogo y de Irene Comnena Angelina, la hija favorita del emperador Alejo III Ángelo (1195-1203), aquel quien destronó y cegó a su hermano Isaac II y por cuya usurpación los Cruzados llegaron a las puertas de Constantinopla en el 1203, para finalmente saquearla en el 1204, con Alejo lejos de la capital, en Mosinópolis.



Así pues, era Miguel de uno de los más nobles abolengos del Imperio Bizantino, tanto asi que el historiador Nicéforo Gregoras lo llama "Diplopaleólogo," en griego Diplopalaiologos, dado que descendía por tanto su padre como por su madre de la casa de los Paleólogos.



Fue un hombre de notables cualidades, tanto así que el emperador de Nicea, Juan III Ducas Vatatzés, supo reconocer sus habilidades y le nombró primer Gran Condestable (Megas Konostaulos) de Nicea, es decir, comandante en jefe de todos los mercenarios francos del Imperio. Se casó con Teodora Ducena Vatatzaina, sobrina huérfana del emperador, a quien según Acropólites éste último "amaba como a una hija." Sin embargo, pronto se vio envuelto en conspiraciones que lo hicieron exiliarse a Iconio, donde el Sultán acogió gustosamente y le puso al mando de sus mercenarios...para cuando regresó a Nicea, perdonado por el emperador, se encontró con el más abyecto odio de Teodoro II Ducas Láscaris, el enfermizo heredero a la púrpura.

Sufrió su familia persecución política cuando ascendió al trono Teodoro II (1254), quien en sus casi 4 años de reinado humilló de muchas formas a los Grandes del Imperio, la famosa Cadena de Oro (como los llama Paquimeres, la nobleza de Nicea). Una sobrina de Miguel, Teodora Raulena, fue casada con Jorge Muzalón, el gran amigo de Teodoro II y un noble de menor rango. La hermana de Miguel, Marta, esposa del Gran Doméstico Nicéforo Tarcaniotes fue acusada de brujería y torturada por los Celtas de la Guardia Imperial, siendo arrojada a una bolsa llena de gatos. Otros tantos nobles fueron humillados por el paranoico soberano, quien finalmente, tras soportar estoicamente una enfermedad degenerativa, falleció en el año 1258.

Tras el asesinato del regente Muzalón durante las exequias del mismísimo Teodoro II, Miguel Paleólogo se hizo con el poder, y tras ser meteóricamente ascendido al rango de Megaduque, fue finalmente hecho Co- emperador de Nicea, llegando a manejar las riendas del Imperio por sí mismo.


En el 1259, obtuvo su más grande victoria sobre los Estados Latinos de Grecia y el Épiro, cuando derrotó contundentemente a las tropas combinadas de Guillermo II, príncipe de Acaya, de Miguel II déspota de Epiro, y de Manfredo rey de Sicilia. En la llanura de Pelagonia, los ejércitos de Nicea comandados por el Sebastocrátor Juan Paleólogo, hermano de Miguel, derrotaron a los latinos tras la deserción de los epirotas y tesalios. Guillermo II fue capturado, y para su liberación se exigió la entrega de los grandes castillos de Mistra, Mani y Monemvasía, futuro núcleo del Despotado de la Morea.

Pero sin dudas, el mayor logro de Miguel VIII Paleólogo fue la tan ansiada reconquista de Constantinopla, capital del Imperio y ocupada por los invasores latinos, liderados por el desdichado soberano Balduino II de Courtenay. Tras haber sido asediada previamente y sin éxito, Constantinopla contaba con una exigua guarnición de unos cientos de hombres. El grueso del ejército latino junto a la flota veneciana había salido a saquear la isla de Dafnusia, en el Mar Negro. Con un pequeño ejército conformado por bárbaros cumanos en su mayoría, y apoyado por Thelematarioi (campesinos de las afueras de Constantinopla, mestizos), el César Alejo Strategópulos reconquistó la Ciudad para los Romanos!!! (25 de julio de 1261).

En su desesperación por huir, Balduino II, último emperador latino reinante en la Ciudad, huyó de las Blaquernas con las ropas que tenía encima, sin poder salvar su imperial gorro y sus espadas...

Miguel VIII entró en la Ciudad el 15 de agosto del mismo año, y fue coronado Basileus Romaion junto a su hijo mayor, Andrónico. Para las navidades del mismo año, Juan IV Ducas Láscaris, el infante heredero de Teodoro II, era cegado siendo apenas un niño, y enviado a una fortaleza del Mar de Mármara. Este acto de crueldad granjeó al Paleólogo los odios populares, sobre todo en Asia Menor.

A la caída de Manfredo y de los Hohenstaufen, reinaba en Sicilia un soberano aún más ambicioso: su nombre era Carlos d'Anjou, hermano de San Luis IX, rey de Francia, y uno de los nobles más poderosos del reino. Su mayor ambición, en palabras del cronista Paquimeres, era "recrear un Imperio como el de Augusto César," y estuvo a punto de lograrlo, en tanto que fue Rey de Sicilia y Nápoles, de Jerusalén y de Albania, Conde de Anjou y Maine, de Provenza y Forcalquier, y también Senador de Roma. Tras acoger a Balduino II y casar a su hija Beatrix con Felipe, heredero al ya desaparecido Trono Latino de Constantinopla, fijó sus ambiciones en conquistar al recién restaurado Imperio Bizantino.

Grandes conflictos tenían lugar en el Imperio. En el 1261, el patriarca Arsenio Autoriano excomulgó a Miguel VIII por usurpar el trono y cegar a Juan IV, y en el 1268 el nuevo patriarca José retiró la excomunión del emperador, iniciando la larga y tediosa pugna religiosa entre los Josefistas y los Arsenitas, la cual recién acabaría en el reinado de Andrónico II Paleólogo (1282-1328). Peor aún, las confiscaciones de tierras llevadas a cabo por el Conde Cádenos en las montañas de Asia Menor debilitó las fronteras que montañeses, leales al recuerdo de los Lascáridas, defendían de los Turcos...

En el 1274, para neutralizar a Carlos d'Anjou, Miguel VIII firmó la Unión de Iglesias en el Concilio de Lyon (1274), aunque tras el ascenso de Martín IV (1281), adepto del rey Carlos, al solio Papal, la estrategia del Paleólogo quedó en agua de borrajas. Durante la Guerra Civil Búlgara (década de los 1270), los ejércitos bizantinos participantes fueron derrotados continuamente por Ivaylo, a quien llaman el William Wallace búlgaro.

En conflicto final se dio en el 1281, cuando al mando de Hughes Le Rosseau de Sully, un caballero burgundio, un ejército venido desde Sicilia y Nápoles enviado por Carlos d'Anjou, tras tomar Butrinto a Nicéforo de Épiro, puso asedio a la fortaleza de Berat (Belegrada, en Albania). Al mando de Miguel Tarcaniotes, la élite del ejército bizantino liberó la fortaleza del asedio, y antes de que comenzara la batalla Sully fue capturado mientras bebía agua de un río, por mercenarios nicenos. Su ejército entró en pánico, y la masacre fue inminente...Desfilaría encadenado por las calles de Constantinopla, en uno de los últimos Triunfos Romanos que habrían de verse en Constantinopla...

Sin embargo, dicho suceso no vapuleó las ambiciones del Anjou, quien empezó a preparar una flota para la conquista de Bizancio, y fortaleció sus contactos con los Señores Latinos de Grecia y hasta con Bulgaria! Miguel Paleólogo, sin embargo, halló amigos en la corte del Reino de Aragón, donde la consorte de Pedro III, Constanza, era hija de Manfredo de Sicilia, muerto en la batalla de Benevento por Carlos d'Anjou (1266). Constanza, quien se consideraba legítima Reina de Sicilia, incitó a su esposo a tomar la isla, y con la ayuda del antiguo consejero real de Manfredo, Giovanni da Procida, el plan se consolidó. Steven Runciman ve el oro de Miguel VIII tras el futuro evento, que habría de arruinar las crecientes ambiciones del rey Angevino...

En la Pascua del año 1282, los habitantes de Sicilia se rebelaron contra Carlos d'Anjou y su tiranía. Ya muchos abusos habían cometido los franceses que ocuparon el reino, como saqueos, abusos de autoridad, violaciones, y todo tipo de vejaciones sobre los habitantes de la isla. Frente a la Iglesia del Santo Espíritu, en las afueras de Sicilia, tuvo lugar el inicio de las Vísperas Sicilianas, aquella revuelta que destruyó los sueños de Carlos d'Anjou, y consolidó la política transmarina de la pujante Corona de Aragón! Y así, Miguel Paleólogo salvó una vez más a Bizancio.

Considero oportuno hacer un análisis breve de su obra. Sus logros:






  • Reconquistó Constantinopla en el 1261, poniendo fin al yugo latino (1261).



  • Fortaleció las conquistas en Europa, sometiendo al Épiro e iniciando la reconquista del Peloponeso (1259).



  • Defendió con éxito al Imperio de Carlos d'Anjou (1281-1282).



  • Formentó la Unión de Iglesias (1274). Sea por política o verdadera convicción, la Unión era un tema que por largo tiempo se discutía, y desde 1204 se había hecho más difícil aún.



  • Reparó los edificios de la Ciudad, la repobló.



  • Fortaleció e incrementó la flota imperial, con 80 barcos y mejores unidades.



  • Creó nuevos cuerpos de soldados, como los Tzakones, Prosalentai, y Thelematarioi. Los mejores ejemplos de "Soldados Minifundistas," en Bizancio, aquellos que tenían una conexión directa con la tierra.



Entre sus errores, cabe señalar:







  • Usurpó la corona al legítimo heredero, Juan Láscaris.



  • Manejó de forma pésima la defensa del Asia Menor, desarticulando el sistema instaurado por los Láscaris, basado en la pronoia a los montañeses del Asia Menor.



  • Gastó mucho dinero en la reconquista de Europa, siendo negligente con Asia.



  • No supo dar respuesta a los emires turcomanos que empezaban a conglomerarse en torno a las provincias de Caria y Licia, así como la ciudad de Tralles, renombrada Andronicópolis o Paleologópolis.



  • Intervino en los conflictos de Bulgaria, gastando recursos y hombres en campañas infructuosas.



  • No supo escoger en ciertas ocasiones a generales competentes (su medio hermano, Constantino Sebastocrátor, batió sin éxito a los francos en la Morea).



  • Finalmente, dejó las arcas del Estado exhaustas.



Con todo, considero firmemente que Miguel VIII Paleólogo fue una figura importante en su tiempo. Un militar capaz, un político astuto, y diplomático eficiente que supo manejar las riendas de su Imperio hasta en un 70%, sin embargo ese 30% a donde no llegó, sería la causa de la ruina y caída de Bizancio. Y así ocurrió.







Bibliografía:







  • Acropólita, Jorge. George Akropolites: the history.



  • Bartusis, Mark C. The Late Byzantine Army, 1204-1453.



  • Geneakoplos, Deno J. Emperor Michael Palaeologus and the West, 1259-1282.



  • Gregoras, Nicéforo. Historia Byzantina, I-III.



  • Kyriakidis, Savvas. Warfare in Late Byzantium (1204-1453).



  • Nicol, Donald M. The Last Centuries of Byzantium, 1261-1453.



  • Paquimeres, Jorge. De Michaele et Andronico Palaeologo, I-II.



sábado, 5 de noviembre de 2011

El Emperador de Constantinopla empeña a su hijo




Balduino II de Courtenay (1237-1261), el último Emperador Latino de Constantinopla, es quizá la figura más triste de la historia de aquel Imperio fundado sobre los escombros del Bizantino, por la descarriada Cuarta Cruzada (1204).


Hijo de Pedro de Courtenay, y de Yolanda de Flandes, y por tanto sobrino por línea materna de los dos primeros emperadores de Constantinopla, Balduino I y Enrique, nació Balduino II a fines del 1217 en la Ciudad, justo tras la llegada de su madre a Bizancio por barco, mientras su padre batallaba a los epirotas, y sería capturado por el déspota Teodoro Comneno en el 1217, para morir en las mazmorras del Epiro en 1219.


La madre de Balduino, Yolanda, fue quizá después de su hermano Enrique, la más hábil soberana latina de Constantinopla. Consolidó alianzas con búlgaros y también con los bizantinos, llegando a casar a su hija María en el 1219 con Teodoro Láscaris, soberano griego de Nicea. En ese mismo año, desgraciadamente, fallecería Yolanda, dejando al bebé Balduino al cuidado de los nobles en la Ciudad.


A la muerte de Yolanda, se le ofreció la corona de Constantinopla a su hijo mayor, Felipe de Namur, quien se negó a tomar posesión de una herencia ya arruinada. Entonces la sucesión recayó en Roberto, el segundo hijo de los Courtenay, quien, a decir del famoso historiador del Imperio Latino Robert L. Wolff citando al cronista Alberico de Trois-Fontaines, era un hombre "quasi rudis et idiota." El desastroso reinado de Roberto (1221-1228) significó la perdida de las posesiones latinas en Asia Menor, y la caída de Tesalónica ante los epirotas en 1224.


El incapaz Roberto fue derrocado por sus barones tras haberse casado con una doncella ya prometida a uno de sus caballeros, de la cual se había enamorado perdidamente. Los barones entraron a las habitaciones imperiales y cortaron la nariz a la desdichada dama, y ahogaron a la madre de ésta. El indignado Roberto huyó a Roma, a pedirle ayuda al Papa Honorio III, solo para que este lo devolviera a Constantinopla, y en camino a la Ciudad el destronado emperador murió, en el 1228, en la Morea.


Sólo quedaba en sucesión el joven Balduino, de aproximadamente 11 años. Los barones, liderados por Narjot de Toucy, llamaron como regente al famoso Juan de Brienne, antiguo rey de Jerusalén y héroe de las cruzadas, que en ese momento servía como general del Papa (1229). El ya mayor ex-rey de Jerusalén impuso como condición que se le reconociera de por vida como emperador, y que a Balduino se le otorgaran como "rey de Nicea" las tierras de los francos en Asia Menor (es decir, nada). Balduino tomaría posesión de su trono a los 20 años, y se casaría con María, hija de Juan de Brienne. El Zar Iván Asen II de Bulgaria, que esperaba conseguir la regencia, se volvió enemigo jurado del Imperio Latino...


En el 1235, los ejércitos de Nicea y Bulgaria atacaron Constantinopla, y Juan de Brienne con 80 años los derrotó guiando unos cuantos cientos de hombres contra decenas de miles de asaltantes. Para el 1237, Juan de Brienne murió, mientras Balduino se encontraba en Occidente pidiendo ayuda para su sitiada capital. La pequeña María, de 12 años, lideró la defensa de la Ciudad.


En el 1239 Balduino regresó, con un gran ejército de aproximadamente 30.000-60.000 cruzados, complementados por mercenarios cumanos, y tomó la fortaleza de Zurulón (actual Chorlu, Turquía) en el 1240. El 15 de Abril del 1240, Balduino II fue coronado en Santa Sofía, y en el 1243 nació Felipe, su primogénito y único hijo con María de Brienne.


Sin embargo, ese mismo año el emperador partió, rumbo a Francia, donde se unió al rey Luis IX en la Séptima Cruzada, regresando en el 1257-1258 a su diminuto "Imperio." Fue quizá en esos años que el desdichado emperador se vió forzado a empeñar a su hijo a mercaderes venecianos, los hermanos Ferro. Cuenta el cronista Marino Sanudo que:


"[Los enemigos búlgaros y griegos de Balduino II] tan gravemente lo habían afectado que se vió obligado a empeñar a su hijo, llamado Felipe, a algunos burgueses de Constantinopla, a cambio de cierta cantidad de dinero: y estos burgueses, para mantenerlo en custodia segura, enviaron al pequeño niño a Venecia."


En el 1261 caería Constantinopla ante las tropas de Nicea, y Balduino II huiría tan desesperadamente que dejó su corona y ornamentos imperiales en el Palacio de las Blaquernas, posesiones que el victorioso César Alejo Comneno Strategópulos haría llegar a su soberano, Miguel VIII Paleólogo (1259-1282).


En su Istoria del Regno della Romania, Sanudo nos cuenta sobre la liberación del empeñado príncipe, que:


"Este Felipe había sido rehén en Venecia por una suma de dinero que su padre debía a los Cá Ferro."


Y en su llamado Fragmentum, Sanudo nos informa que:


"...a su único hijo Felipe, [Balduino II] dio como garantía a unos ciudadanos de Constantinopla, los Venecianos de Cá Ferro, a cambio de una cierta cantidad de dinero. Éste Felipe fue enviado a Venecia, y tuvo una larga estancia en Venecia, hasta cierto momento tras la pérdida de Constantinopla."


Mientras, la emperatriz María se hallaba en los reinos de Occidente, pidiendo ayuda para pagar el rescate de su hijo, tal y como cuenta Sanudo:


"La señora Emperatriz, su esposa, había marchado por delante para buscar la ayuda de reyes, príncipes, y barones, y otros fieles; entre otros, en efecto, se encontraba Jaime rey de Aragón, y también Alfonso su yerno, rey de Castilla, pidiendo ayuda para recuperar a su hijo, el ya mencionado Felipe, la cual recibió especialmente del rey de Castilla, con quien estaba negociando una alianza matrimonial: él [el rey] deseaba entregar a su hija a su hijo Felipe, como señal de apoyo para la recuperación del Imperio de la Romania..."

Como bien sabemos, finalmente Balduino II casó a su heredero con Beatrix d'Anjou, hija de Carlos de Anjou, el poderoso Rey de Sicilia, Nápoles, Jerusalén, y Albania. Sin embargo, y curiosamente, de acuerdo a los estudios hechos por Robert L. Wolff, fue el rey Alfonso X de Castilla quien le dió el dinero a la emperatriz para pagar el rescate de su hijo, pero a la larga, la pactada alianza entre Castilla y la fenecida Constantinopla Latina quedó en agua de borrajas, dada la hostilidad papal y la indiferencia castellana.


Para ese entonces a ningún rey le interesaba reconquistar Bizancio para los latinos, salvo al ambicioso Carlos de Anjou...


Así pues, queda corroborado el hecho de la más absoluta miseria que padeció el Imperio Latino en sus últimos años, tanto que su último emperador tuvo que empeñar a su hijo para poder conseguir dinero con el cual afrontar sus deudas y proyectos de supervivencia.


No sólo sería Felipe de Constantinopla el único empeño de su padre, sino también las tierras de éste último en Namur, la venta de la Corona de Espinas a San Luis, y por último desmantelamiento de los tejados de plomo del Gran Palacio de Constantinopla para acuñar monedas, justo antes del 1261...